Genealogía del presente

Última entrega. Tesis para un debate del conflicto catalán

By 2 diciembre, 2018 5 Comments

Fin del debate. Última entrega sobre el problema catalán. Hay tres derechos en conflicto. El de los independentistas a querer separarse, el de los no independentistas a no quererlo, y el de todos los españoles a decidir sobre ello. Reconocido un derecho, queda el problema de como ejercerlo. Cuarta tesis de mi argumento : “Hay derechos exigibles y derechos que actúan como “principios orientadores de la legislación”. No es lo mismo el derecho a tener una plaza escolar, que el derecho a la vivienda, al trabajo o a la autodeterminación. No pueden ejercerse partiendo de cero, utopía de las grandes revoluciones, que han solido traer grandes desdichas. Deben, sin embargo, orientar la política para satisfacerlos sin atentar contra otros derechos. Actualmente, el ejercicio del derecho a decidir la organización política en que se quiere vivir se hace inevitablemente desde compromisos históricos trenzados durante siglos, por eso hay que contar con todas las personas afectadas, que tienen también sus derechos históricos. Los “derechos históricos” no se reducen a los fueros antiguos, sino a todos los contraídos a lo largo de una interacción secular. El autogobierno dentro de límites constitucionales es una buena solución.

5 Comments

  • Entiendo el planteamiento acerca de los tres derechos, pero la conclusion “El autogobierno dentro de límites constitucionales es una buena solución” no se sigue de el. El conflicto catalan no surge ni de fueros historicos, ni de utopias que pretenden partir de cero, ni siquiera de derechos adquiridos por los no catalanes. El conflicto surge porque un colectivo muy importante de espanoles (pongamos que unos 2.5 millones, la gran mayoria residentes en u originarios de Catalunya) consideran que (1) el gobierno espanol no defiende sus intereses y (2) sus reclamaciones son desoidas porque hay muchos mas votantes en Espana (para empezar los 4 millones que firmaron el famoso “manifiesto contra el estatuto de los catalanes” en 2007) que penalizaran a cualquier gobierno que haga concesiones a los miembros de una etnia, como la catalana, a la que rechazan como no-espanola. La exasperacion por un estado de cosas en el que cualquier reclamacion por parte de este colectivo de 2.5 millones se enfrenta a una negativa sistematica por parte de un Estado espanol en el que el gobierno sabe que cualquier concesion le sera penalizada en las urnas lleva a este colectivo de descontentos a considerar la primero el estado federal y, cuando esto es tambien rechazado, la secesion como formula para crear un estado que defienda sus intereses, ya que perciben que el Estado espanol no lo hace y no esta en condiciones de hacerlo dado el rechazo que esto provocaria en sus otros votantes. El problema seria exactamente el mismo si en lugar de catalanes hablasemos de judios o gitanos dispersos por la geografia nacional, con la unica diferencia que el recurso a la secesion no es plausible cuando los descontentos no estan concentrados en una area geografica determinada (esta es la razon por la que los judios, que han padecido esta misma situacion y otras peores en tantas otras ocasiones, resolvieron crear un Estado “ex nihilo” para que les protegiera). Los catalanes somos, a fin de cuentas, los judios de Espana, y es ingenuo analizar el problema sin considerar que, como en todas partes, tambien en Espana la crisis prolongada ha servido para exacerbar las pulsiones xenofobas tanto contra los inmigrantes y contra los catalanes – no es de hecho ninguna coincidencia el hechi de que, cuanto mas anti-inmigrante es un partido, tambien sea mas anti-catalan (VOX es el ejemplo perfecto, seguido de Ciudadanos y el PP, que de hecho han intensificado en los ultimos tiempos tanto sus presion anti-inmigrante y anti-catalana en la medida en que han intentado captar a un votante-tipo que se caracteriza por ambos tipos de xenofobia).

    En este contexto, afirmar que “El autogobierno dentro de límites constitucionales es una buena solución” es como pedirle a un acusado negro en Mississipi o Alabama que confie en el jurado blanco que le ha de juzgar porque la Constitucion le protege y debe concederles a esos jurados a quien no conoce el beneficio de la duda: por el contrario, si su abogado sabe lo que hace recusara el jurado y buscara que por lo menos la mitad sean de color, porque sabe que la realidad de la xenofobia va mas alla del respeto por la justicia o la Constitucion. Si el caso parece exagerado, preguntese Vd. que hacen Jordi Sanchez y Jordi Cuixart en prision preventiva acusados de rebelion, cuando lo unico que hicieron fue precisamente disolver una manifestacion pacifica para que unos agentes de policia se fuesen tranquilamente a su casa. Que en Espana no haya apenas protestas contra un abuso tan execrable del proceso judicial contra dos personas que no han cometido ningun delito (y ni siquiera eran parte del gobierno que proclamo la republica) constituye una prueba mas de que la catalanofobia pesa mas que la evidencia de que se esta cometiendo una injusticia atroz contra unas personas que, quieran serlo o no, son espanolas y por tanto tienen unos derechos que la Constitucion garantiza y los tribunales deberian proteger, no pisotear.

    En fin, siento mucho el largo mensaje (y la falta de acentos en el texto – estoy escribiendo con un teclado ingles), Sr. Marina, pero he leido y disfrutado varios libros suyos, leo con avidez todos sus articulos cuando me caen en las manos y, precisamente por esto, he sentido la necesidad de compartir estas reflexiones con Vd.

    • Tarradellas dice:

      Eres una prueba viviente de que el nacionalismo, en tu ejemplo catalán, es una enfermedad mental…en tu caso revestida de sofismas, medias verdades e ideas delirantes. En fin, siempre te quedará Catalandia, el país de nunca jamás, porque la sociedad catalana, en la costa nordés de España es española desde tiempos inmemoriales y así continuará por voluntad democrática !

    • Carlos Merino dice:

      Ese es el problema que un tercio del problema se cree poseedor de la verdad,y considera el problema como una crisis conyugal,que si una parte no está a gusto se divorcia y ya está.Cuando es un problema comunitario donde existen otras dos comunidades que también tienen el derecho de estar equivocadas con su verdad. Es un conflicto y como diria Cipolla hasta que no se consiga una solución win – win ,el conflicto no desaparecerá
      No puedo opinar como usted sobre los Jordis ya que no soy jurista,cosa que en Cataluña debe haber dos millones y medio.Tampoco experto en violencia y no puedo entender que se diga que no hubo violencia en el caso de la manada porque la victima no se defendió y que se diga que la DUI no fue violenta porque no hubo ianques ni muertos….cuando tú creas un tribu excluyente o sea un nosotros siempre creas un ellos y en mi opinión siempre creas el germen de la violencia tribal que tarde o temprano se manifestara.

    • Iago dice:

      La analogía entre catalanes y pueblos marginados/perseguidos como los gitanos o judíos es demasiado grotesca en un mensaje en el que se aprecia una loable intención de razonar sosegadamente. Sin embargo, no nos pilla desprevenidos. El énfasis en la exclusividad de lo catalán, como una isla de originalidad en medio de una España homogénea y opresora se nos antoja un tanto forzada a quienes no estamos tan acostumbrados a cocinarnos en nuestra propia salsa. Nada hay de malo en el sentimiento puro de pertenencia a una colectividad humana con unas particularidades propias como Cataluña, pero esa exclusión artificiosa de lo español (tan imbricado con lo catalán como con lo gallego o lo canario desde hace siglos), practicada únicamente desde el romanticismo decimonónico y que algunos llegan a tomar por realidad anterior a esa suerte de aniquilación made in Spain es lo que se puede calificar como origen del embrollo en que se encuentra ahora Cataluña metida. Es penoso reconocerlo, pero se ha engañado a mucha gente y solo quienes empezaron y unos pocos de los que quedan se dan cuenta,

    • Pez dice:

      El problema es que en su argumentación no aparece la otra mitad ( más, de hecho) de ciudadanos de Cataluña) queno se sienten agraviados de esa manera que vd describe, o al menos no mås que lo que está cualquier ciudadano en cualquier paīs con su gobierno por cosas que no funcionan. Es la persistente anulaciøn de su presencia, la negación de su derecho a existir como ciudadanos de Cataluña. Ustedes patrimonializan Cataluña: los que no piensan eso que usted tan bien expone, no existen….Es la Sra(?) Forcadell afirmando que no somos catalanes. Tan absurdo como si la Sra Arrimadas, hablando de sus votantes, dijera: “lo que los catalanes pensamos es……….y los que no están de acuerdo no son catalanes”….¡hombre, no!.
      De todas formas, su argumentacion es interesante y sensata, no la repetición de tópicos, eslóganes e infundios a que nos tienen acostumbrados sus políticos amantes del póker y de ir de farol ( Ponsatí dixit)

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