Estos HOLOGRAMAS son un ensayo de PERIODISMO EXPANSIVO. Conocer lo que ocurre es fácil, comprenderlo es complejo. Cada lector debe poder elegir el nivel de comprensión en que quiere moverse. Propongo tres niveles: uno, reducido, en formato papel. Otro más amplio, en formato digital, que, a su vez, remite a una RED DE COMPRENSIÓN sistemática, necesaria por la inevitable conexión de los asuntos. Tal vez sea un proyecto megalómano, pero creo que vale la pena intentarlo. El artículo inicial de este holograma se publicó en el suplemento Crónica de EL MUNDO el día 10 de noviembre de 2019:


Votar: manual de instrucciones. ¿Cómo debemos decidir nuestro voto? El liberalismo hace una doble advertencia: Al votar eliges a quién vas a confiar parte de tu libertad. Debes hacerlo pensando en tu propio interés, porque la “mano invisible” hará que eso redunde en el bienestar de todos. El liberalismo peca de optimista. No es evidente que el interés individual cause necesariamente ese bienestar general.  Por eso, otra posibilidad es dar el voto a quien me parezca mejor para el bien común, aunque no me beneficie. Sería un “criterio ético” para decidir el voto. Los liberales niegan esta opción porque creen que la idea de “bien común” sirve de paraguas para cualquier ideología contraria a la libertad. En nombre del “bien común” de una entidad abstracta -la Nación, el Pueblo, el Reich, el Proletariado, la Raza, la Iglesia- se pueden limitar las libertades individuales. A Usbek, un extraterrestre que aparece en mi último libro para estudiar la evolución de las costumbres humanas, le intriga que ningún partido político explique bien la relación entre la “felicidad individual” y la “pública felicidad”, aunque es el tema central desde la Ilustración. Lo resume diciendo: “La forma más inteligente de buscar la felicidad personal es buscar la felicidad política”.


HOLOGRAMA 25


El sencillo acto de votar es un ejemplo magnífico de lo que entiendo por HOLOGRAMA. Si se lo ilumina con la luz correcta contiene la evolución política de la humanidad. Eso es lo que ha pretendido Usbek, un sedicente extraterrestre, en Historia visual de la inteligencia. Utilizo a ese personaje para evitar que la cercanía temporal o emocional con los hechos nos impida adoptar la perspectiva adecuada. La historia de las culturas muestra que una de las preocupaciones permanentes en todas las sociedades ha sido la gestión del poder político. ¿Quién lo ejerce, cuáles son sus límites, como se lo controla, como puede participar el ciudadano en él? Tras una larguísima historia de tanteos y experimentos fracasados, en Occidente hemos llegado a la conclusión de que el sufragio universal e igualitario es la mejor solución a ese problema. Es lo que hizo decir a Fukuyama que ahora el fin de la historia consiste en perfeccionar este modelo.

Los psicólogos políticos, los directores de campaña, y los manipuladores en general, han estudiado las motivaciones que impulsan a los electores en una u otra dirección. Hay motivos emocionales, de identificación pasional con un líder o un partido, o de aversión personal a los mismos. La pasión no resulta buena consejera, y, sin embargo, es la fuerza que moviliza más enérgicamente. En general, el votante emocional primero elige su voto y sólo después intenta justificarlo, si es que lo hace. Con frecuencia, el voto está influido por lo que he llamado “sistemas ocultos. Son relaciones no visibles a primera vista, que enlazan aspectos aparentemente muy dispersos en un único sistema, de tal manera que aceptando uno solo de esos aspectos, se acepta, sin saberlo, el sistema entero. Los votantes de VOX defienden cosas aparentemente tan heterogéneas como la unidad de España, la lucha contra el aborto y contra la ideología de género, los toros, el neoliberalismo económico, las políticas de Trump y Salvini, la relación con los neocon americanos y con la curia enemistada con el actual Papa. ¿Cómo se come todo este mejunje? George Lakoff ha estudiado los “sistemas ocultos” que determinan el voto de republicanos y demócratas en EEUU. Otros analistas atribuyen la decisión a un rasgo de carácter: el estilo de atribución. Simplificando mucho, hay unas personas que atribuyen la responsabilidad de los hechos a otros (estilo de atribución externa) y otros que se la atribuyen a ellos mismos (estilo de atribución interna). Los primeros votarían a la izquierda, porque harían responsable de todo a la sociedad; mientras que los segundos defienden la responsabilidad personal y se inclinan votar a liberales.

Lo que es cierto es que necesitamos promover el voto más inteligente. Eso implica intentar desactivar aquellos condicionamientos que, como los sesgos emocionales, los prejuicios o la falta de información, influyen en nuestra conducta sin que nos percatemos de ello. Sin hacerlo, no podemos desarrollar un sano pensamiento crítico. Es lo que pretende Philip Tetlock al poner en marcha el “Good Judgement Project”, una iniciativa para mejorar la calidad de las decisiones ciudadanas.

Desde su elevado puesto de observación, por encima de las querellas domésticas, Usbek llega a consecuencias parecidas, pero por caminos diversos. Su revisión de la historia humana le hace afirmar que los sapiens dirigen su comportamiento hacia un fin que no definen con claridad, al que llaman “felicidad”. En busca de ella, los sapiens se unieron a otros sapiens, lo que quiere decir que la búsqueda de la felicidad personal tuvo que coordinarse con la búsqueda de la felicidad personal de una multitud de congéneres. Esto produjo inevitables conflictos, y para solventarlos se fueron inventando los sistemas jurídicos, morales y políticos. Su objetivo final era un juego win-win. Lo que llamamos “justicia” es un sistema en el que todos ganan, aunque no al mismo tiempo. En un partido de fútbol, la imparcialidad del árbitro al pitar un penalti en el último minuto fastidia a un equipo en ese momento, pero en términos generales su imparcialidad beneficia a todos. La inteligencia individual puede preferir la injusticia, pero la inteligencia colectiva presiona en busca de soluciones justas. Este es, en resumen, la historia de la ética política.

Lo que extraña a Usbek es que las ideologías políticas no hayan querido comprender esa relación entre la felicidad personal y la felicidad comunitaria, entre la ética y la política. Y, en consecuencia, no la hayan explicado a los ciudadanos. La felicidad personal es un proyecto que se realiza siempre en un entorno social del que depende y al que debe colaborar. Es imposible ser feliz en Siria, por ejemplo. El voto más inteligente es el que busca el propio interés, sin duda, pero reconociendo que eso implica ocuparse también del interés de los demás, como condición para conseguir la “política felicidad”, en la que poder buscar libremente la felicidad personal.

Usbek piensa que, si tuviera que votar en la Tierra, intentaría evitar las pasiones políticas, mejorar la información, librarse de la pereza argumentativa, y, puesto ya en buena actitud para decidir,buscar un partido que le explicase bien cómo va a ayudarle a ser feliz, protegiendo la felicidad pública.

Los humanos, piensa Usbek, tienen que aprender a modular su egoísmo con el altruismo, y a impulsar al altruismo por su propio egoísmo. El egoísmo total es invivible, pero también lo sería posiblemente el altruismo perfecto. ¿La “edad de oro”, cantada por don Quijote, en la que no había ni tuyo ni mío, sería el paraíso humano? No tal como lo pintó Cervantes, posiblemente de modo irónico, porque consistiría en poder vivir sin tener que hacer más, para conseguir el sustento, “que alzar la mano y alcanzarle de las robustas encinas, que liberalmente les estaban convidando con su dulce y sazonado fruto”. Es decir, alimentarse de bellotas.

Tras su periplo histórico Usbek piensa que, si tuviera que votar en la Tierra, intentaría evitar las pasiones políticas, mejorar la información, librarse de la pereza argumentativa, y, puesto ya en buena actitud para decidir, buscar un partido que le explicase bien cómo va a ayudarle a ser feliz, protegiendo la felicidad pública. Lo que va a exigirle y lo que va a proporcionarle. Si solo habla de darle, seguro que le está engañando.


POSDATA.- RED SISTÉMICA

10 Comments

  • antonio dice:

    Un bonito cuento de Navidad con final féliz, en el que la bondad altruista se abre camino per se, lo cual no es la realidad de la historia.
    El altruismo va al rebufo del mal, cuando el mal fracasa, es cuando el sapiens entra en razones y trata de medio arreglar el destrozo.
    Destruir es fácil, lo difícil es construir y esto no se arregla leyendo libros, ni con aguas tibias intelectuales, porque el agua tibia no permite discernir lo bueno de lo malo, y al final se forma una amalgama de ideas inoperante intelectualmente, al servicio de nuestras emociones. En este mundo la inteligencia esta prisionera de nuestros intereses emocionales, y cualquier teoría intelectual es una justificación más o menos elaborada, de ese mundo emocional.
    En España estaremos votando hasta que los actual lógica del votante críe malvas.
    50-50, 51-49, 49-51……., y así hasta el infinito, la matemática de bloques no falla.

  • jose antonio marina dice:

    Lo que dice puede convertirse en una “profecia que se autocumple por el hecho de repetirla muchas veces”. Se basa en la creencia de que nadie es capaz de aprender. Tal vez por mi profesión de docente creo lo contrario. El pesimismo ha tenido siempre un prestigio intelectual que no merece. Los pesimistas parecen estar de vuelta de todo, sin haber ido a ninguna parte. Todos los avances de que disfrutamos -desde la educacion universal, la sanidad publica, la igualdad de las mujeres, la abolicion de la esclavitud, las vacaciones pagadas- fueron consideradas imposibles por los “enterados”. y los hemos conseguido gracias a optimistas. Como decía un grafitti: “Hemos de dejar el pesimismo para tiempos mejores”

    • antonio dice:

      Profe, primero no se pringa con las emociones, luego habla de la empatía a la ligera, como los populismos progres, estamos en lo mismo, la teoría todo lo aguanta.
      Habría que clasificar primero qué es el egoismo y la empatía, son emociones ?, son sentimientos? qué diferencia hay ?
      Si hay que pagar impuestos, tendremos qué saber si es para hacer el primo, o por amor al prójimo.
      El agua tibia tibia intelectual que vende, sirve para poco más que para aprobar un examen de la Eso. Otra cosa es la vida.
      s2s-.

    • antonio dice:

      tenemos un ejemplo estupendo de empatía con los pobres, en España, me refiero el acuerdo entre Pedro Sanchéz e Iglesias, acaban de anunciar un acuerdo para un gobierno “progre”, en el que la empatía con las clases más desfavorecidas es el objetivo de sus desvelos.
      Pues bien que empatía tuvieron estos señores con los rivales políticos de su mismo partido, con los que compartían los mismos objetivos empáticos.
      De momento se han repartido los sillones, para uno la presidencia, para el otro la vicepresidencia.
      A las clases más desfavorecidas ya les llegará el turno de recibir, aunque primero tendrán que recibir lo suyo los independentistas.
      En fin, esta bien que en España se escenifique este teatro de la empatía, así, hasta el más ciego, podrá ver y comprender la verdad de la empatía progresista abanderada por los lideres del progreso.

  • Paloma835 dice:

    El manual de instrucciones de votar ha sido el siguiente:
    El 15 de mayo del 2011 irrumpe el ciclo “revolucionario” en la Puerta del Sol. El 15 de junio el Presidente de la Generalitat, Artur Mas, tiene que entrar en helicóptero en el Parlament rodeado por los “indignados” al grito de “No hay pan para tanto chorizo”. Durante 2013 y 2014 se extienden las movilizaciones con el ascenso de las mareas. El 4 abril del 2014 emerge su expresión en las elecciones al parlamento europeo, que en 2015 se convierte en tsunami político.
    El 27 de septiembre de 2015, tras la victoria independentista en las elecciones catalanas, en las que Ps sufre su primer revolcón entre las olas, comienza el cierre del ciclo “revolucionario”. La victoria de Rajoy, a partir de las elecciones generales del 26 de junio de 2016, certifica el cierre de ciclo, tras haber fracasado, previamente, bloqueado por Ps, la opción reformista de gobierno PSOE-Cs.
    La regeneración democrática y social del flujo “revolucionario” cede ante la fuerza de la ola nacionalista en Cataluña, que aprovecha el impulso de la subida de la marea y cambia la dirección de la corriente, hasta que el 26 de octubre de 2017 la Generalitat proclama la DUI que choca contra el rompeolas del Estado en forma de 155. El reflujo trae la resaca de la reacción nacionalista en el resto de España, a la que se sube Cs para ganar las elecciones al Parlament el 21 de diciembre de 2017 obteniendo más del 25% de los votos, y ahora Vox el 15% en el Congreso.
    En este ciclo reaccionario en que nos encontramos, cuya principal corriente en los mares ibéricos es la del conflicto catalán, donde la ola “revolucionaria” queda como mar de fondo, Pedro Sánchez, guste más o guste menos (esto es una crónica), ha sido el único capaz de mantener el equilibrio, la centralidad, entre el reflujo de la ola “revolucionaria”, de regeneración democrática y social, y el flujo de la ola nacionalista, de separatistas y separadores.
    Lo anticiparon los presocráticos en ontología y dialéctica. Después de “el filósofo que llora” a causa de la sordera humana y el incomprendido fluir de las cosas, determinado por el conflicto que traen los contarios y el cambio de las aguas de río, “el filósofo que ríe” descubre el átomo y el vacío, esa cosa de intelectuales llamada ciencia que sirve de poco, hasta la extrema abstracción intelectual de la realidad que denominan matemáticas. Como el átomo podía explosionar sin control, por azar, Epicuro se afana en la búsqueda de leyes éticas para la felicidad humana. El desmadre de emociones y hedonismo, lleva a los estoicos a poner orden lógico, físico y ético, por lo que descienden a la arena política, que el eterno retorno perfecciona, mediante chapuzas que, por suerte, alumbran nuestra civilización para paliar la tiránica pureza de la barbarie.

    • antonio dice:

      el profe esta ciego y pretende conducir a tuertos, es una pena que no comprenda el voto de Vox. Tanta lectura nubla el conocimiento.
      El voto de Vox, es el voto del miedo, el miedo que te provoca una patada en la puerta y que te okupen tu vivienda. El voto a Vox, es el voto del miedo a tener que renunciar a la herencia recibida de tus antecesores, porque el fisco te arruine porque así lo ha decidido un gobierno de progres, los cuales utilizan sociedades anónimas para evitar estos atropellos, el voto a Vox,…………..
      No soy partidario del voto a Vox, porque el miedo es una emoción que manejan mucho los políticos para conseguir otros fines, pero como el profesor vive en las nubes tengo que hacer estos comentarios que, pienso si los va a entender. Si no los entiende es que su ceguera, raya con el fanatismo que atribuye a otros.

    • antonio dice:

      intereses en juego son los que determinarán el futuro, como siempre lo han hecho, y no emociones de votantes.
      Para no estar ciego, hay que ser capaz los intereses en juego. Sancho fiel escudero de Quijote, tenía sus intereses la “insula barataria”, mientras Quijote teórico del ideal inexistente, vivía en su sueño de ciego.
      El Vaticano tiene mucho que decir en el tema de los nacionalismos…….lo dejo caer.

    • jose antonio marina dice:

      le felicito por la última frase. En efecto, mediante chapuzas estamos alumbrando nuestra civilización para paliar la tiránica pureza de la barbarie”.

      • antonio dice:

        en estos momentos el problema menor que tiene España, son los nacionalismos alimentados por intereses religiosos.
        En estos momentos el problema es otro, se han juntado dos veletas ideológicos ávidos de poder que son un peligro para la geopolítica tanto de Europa, como de América.
        Terminarán cayendo, porque lo único que les mueve son sus ambiciones personales de poder.
        Rosa Diez, lo tiene claro.
        https://www.elespanol.com/espana/politica/20191116/piropo-rosa-rivera-hora-despedida-enemistad-decada/444706629_0.html

      • antonio dice:

        profesor usted sabe lo que pasa en una clase en la que se juntan unos cuantos alumnos cuya personalidad es destructiva. Pues en esa estamos en este país, Sanchez, e Iglesias por separados tenían un trago, pero juntos, unidos si es que se produce a los nacionalistas prosovieticos, el cóctel puede ser explosivo.
        Veremos que opinan terceros países sobre eso de extender el bolivarianismo por Europa y sudamericana.
        Los problemas nacionales, quedan sobrepasados con implicaciones geopoliticas que no pasarán desapercibidas a poderosos terceros paises.
        Supongo que al final este gobierno que se auto proclama como progre, pasará a la historia como un gobierno de retroceso, porque nada hizo.

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