Sigo la pista a

Joe Biden carece por completo de carisma. Y, eso, me resulta muy interesante. El carisma tiene un prestigio que no merece. Sirve para alcanzar el poder, sirve para movilizar, pero no sirve para gobernar. Trump ha sido un presidente carismático y su capacidad de arrastre de sus masas puede dar muchos quebraderos de cabeza a Estados Unidos. Kennedy fue carismático, pero quien consiguió el gran avance en los derechos civiles fue el anticarismático Johnson. Obama era carismático y, a pesar de sus logros, el hecho de que constantemente se le estuviera comparando con las expectativas despertadas, difuminó un poco su figura de gobernante.

Por 19 diciembre, 2020 No Comments

Deja tu comentario