Genealogía del presente

Cómo mueren las democracias

By 5 noviembre, 2018 5 Comments

Capítulo 1.- Alianzas fatídicas

La ascensión de Hitler y Mussolini señala un guión evolutivo. Las “alianzas fatídicas” que elevan a figuras autoritarias al poder. Políticos instalado sienten la tentación de incorporar a líderes carismáticos. Chávez intentó dos golpes de estado antes de cambiar de táctica y optar por alcanzar el poder por vía electoral. Le sirvió la ayuda de Rafael Caldera, que a su vez se había servido de su acercamiento a Chávez para alcanzar la presidencia, desde la que le liberó. Igual que Mussolini, Chávez llego al poder con la ayuda de políticos veteranos y respetados.

¿Por qué otros países han sabido frenar a personajes demagógicos? ¿Cómo reconocerlos? Algunos han participado ya en algún golpe. Pero otros, no. El primer ministro húngaro Viktor Orban y su partido el FIDESZ, iniciaron su singladura como demócratas liberales a finales de 1980. Gobernó democráticamente. Su vuelco autocrático tras regresar al poder en 2010 fue una sorpresa.(31) Juan Linz intentó comprender como mueren las democracias, mientras estaba en Yale, en su obra La quiebra de las democracias.(1978). Apoyándose en él, los autores señalan cuatro indicios para identificar a una persona autoritaria:

  1. Rechaza, ya sea de palabra o mediante acciones las reglas democráticas del juego.
  2. Niega la legitimidad de sus oponentes.
  3. Tolera o alienta la violencia.
  4. Indica su intención de restringir las libertades civiles de sus opositores, incluidos los medios de comunicación. (32)

Los populistas tienden a negar la legitimidad de los partidos establecidos, a quienes atacan tildándolos de antidemocráticos o incluso de antipatrióticos. Les dicen a los votantes que el sistema existente en realidad no es una democracia, sino que está siendo secuestrada o manipulada por la élite. Y les prometen enterrar esa élite y reintegrar el poder al pueblo. Este discurso debe tomarse en serio. Cuando líderes populistas ganan las elecciones, suelen asaltar las instituciones democráticas. En Latinoamérica, de los quince presidentes elegidos en Bolivia, Ecuador, Perú y Venezuela entre 1990 y 2012, cinco eran populistas advenedizos; Alberto Fujimori, Hugo Chávez, Evo Morales, Lucio Gutiérrez y Rafael Correa. Y los cinco acabaron debilitando las instituciones democráticas”.

Según Linz, la defunción de muchas democracias puede retrotraerse a la “afinidad mayor que un partido básicamente orientado al mantenimiento de un sistema muestra con los extremistas que están a su lado del espectro político que con los partidos moderados del sistema al otro lado del extremo.

Importante: aislar a los extremistas en lugar de legitimarlos. “Cuando los extremistas se postulan como serios contrincantes electorales, los partidos generalistas deben forjar un frente común para derrotarlos. Por citar a Linz, deben mostrar su “voluntad de unirse a grupos ideológicamente distantes pero comprometidos a salvar el orden político democrático”.

Los autores creen que es más importante la acción de las élites políticas que la de la ciudadanía. (37).

Páginas: 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10

5 Comments

  • PABLO BORDE ONDARRA dice:

    Tan solo subrayar la interesante reflexión de Linz de 1978 de que:
    ….., la defunción de muchas democracias puede retrotraerse a la “afinidad mayor que un partido básicamente orientado al mantenimiento de un sistema muestra con los extremistas que están a su lado del espectro político, en vez de con los partidos moderados del sistema al otro lado del espectro”. Le parecía importante aislar a los extremistas en lugar de legitimarlos.”
    Es difícil añadir nada más a esta nuestra penosa situación política actual.

  • Gabriel Real Ferrer dice:

    Excelente Blog!!! A seguir, sin dudas.
    Gracias por el resumen. Los planteamientos que los autores exponen en este libro se complementan perfectamente con los de Fareed Zakaira en “El futuro de la libertad” (Taurus, 2003) y nos ayudan a comprender la situación. La democracia por si sola no garantiza una sociedad justa y libre, hace falta la concurrencia de una serie de virtudes cívicas enraizadas en la sociedad y en sus instituciones. El deterioro de la calidad democrática proviene de la incapacidad (real o aparente) de la democracia participativa para resolver los problemas de los ciudadanos (democracia inoperante) lo que abre espacio a la demagogia y a los populismos. Los líderes autoritarios, aupados democráticamente, pretenden deshacer los contrapesos y ocupar las instituciones para hacer prevalecer, no ya su ideología, de la que a menudo carecen, sino su cosmovisión, en la que ocupan el lugar central (democracia autoritaria) Hacer frente a esta tendencia constituye un desafío imponente.

    • El “republicanismo” americano fundamenta la democracia en las “virtudes cívicas”, que por ello forman parte de la educación básica desde los padres fundadores.
      La fuerza de los líderes autoritarios deriva de que prometen soluciones fáciles, y se muestran con una seguridad pasmosa. Los estudiosos del liderazgo, como Daniel Goleman en “El lider resonante” saben que en momentos de bonanza triunfan los líderes “democráticos”, negociadores, pero que en situaciones difíciles la gente prefiere los que dan seguridad. Por eso es tan frecuente que primero se fomente el miedo y después se ofrezca uno como solución.

  • Rodolfo Alcaraz dice:

    Jose Antonio,

    Como siempre, gracias!

    Para cuándo una “Universidad Cívica”? Me parece tanto o más necesaria que la UP

Leave a Reply