Genealogía del presente

Cómo mueren las democracias

By 5 noviembre, 2018 5 Comments

Capítulo 6.- Las reglas no escritas de la política estadounidense

El 4 de marzo de 1933 Roosevelt, recién elegido presidente, anunció por radio: “Pediré al Congreso el único instrumento que queda para enfrentarse a la crisis: un amplio poder ejecutivo para librar una batalla contra la emergencia, equivalente al que se me concedería si estuviéramos siendo invadidos por un enemigo” (139). Se encontró con la oposición del Tribunal Supremo, muy conservador. En 1937 pretendió la ampliación del tribunal, para poder introducir jueces elegidos por él. Sin embargo la propuesta fue rechazada. “Incluso en medio de una crisis tan profunda como la Gran depresión, el sistema de controles y equilibrios funcionó”. Pero las normas democráticas habían tardado mucho tiempo en implantarse en EEUU. La polarización por causa de la esclavitud hizo añicos la todavía frágil norma de la tolerancia mutua en EEUU (143). La violencia entre partidos se infiltró en el Congreso. Los seiscientos mil muertos de la guerra de secesión aumentó la desconfianza en la democracia. Woodrow Wilson, nacido en una familia confederada del Sur, publicó un libro en el que se estudia la disparidad entre la promesa de los acuerdos constitucionales y el verdadero funcionamiento de las instituciones. Además de buenas leyes, EEUU necesitaba normas eficaces. (144). En su obra maestra La república americana, el erudito británico James Bryce indicó que no era la Constitución de EEUU en sí la que garantizaba el funcionamiento del sistema político del país, sino más bien lo que él denominaba “usos”, las “reglas no escritas”.

El poder del presidente de EEUU ha ido creciendo. El experto en Derecho Bruce Ackerman describió la presidencia del siglo XXI como un “ariete constitucional” (150) El presidente puede indultarse a sí mismo si comete una acción ilegal. Por eso es tan importante la contención presidencial. En general, la han mantenido. El estudio fundamental sobre el Senado de EEUU  a finales de la década de 1950 realizado por Donald Matthews subraya la medida en que las normas informales, lo que denomina “usos y costumbres” contribuyeron al funcionamiento de la institución (157).

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5 Comments

  • PABLO BORDE ONDARRA dice:

    Tan solo subrayar la interesante reflexión de Linz de 1978 de que:
    ….., la defunción de muchas democracias puede retrotraerse a la “afinidad mayor que un partido básicamente orientado al mantenimiento de un sistema muestra con los extremistas que están a su lado del espectro político, en vez de con los partidos moderados del sistema al otro lado del espectro”. Le parecía importante aislar a los extremistas en lugar de legitimarlos.”
    Es difícil añadir nada más a esta nuestra penosa situación política actual.

  • Gabriel Real Ferrer dice:

    Excelente Blog!!! A seguir, sin dudas.
    Gracias por el resumen. Los planteamientos que los autores exponen en este libro se complementan perfectamente con los de Fareed Zakaira en “El futuro de la libertad” (Taurus, 2003) y nos ayudan a comprender la situación. La democracia por si sola no garantiza una sociedad justa y libre, hace falta la concurrencia de una serie de virtudes cívicas enraizadas en la sociedad y en sus instituciones. El deterioro de la calidad democrática proviene de la incapacidad (real o aparente) de la democracia participativa para resolver los problemas de los ciudadanos (democracia inoperante) lo que abre espacio a la demagogia y a los populismos. Los líderes autoritarios, aupados democráticamente, pretenden deshacer los contrapesos y ocupar las instituciones para hacer prevalecer, no ya su ideología, de la que a menudo carecen, sino su cosmovisión, en la que ocupan el lugar central (democracia autoritaria) Hacer frente a esta tendencia constituye un desafío imponente.

    • El “republicanismo” americano fundamenta la democracia en las “virtudes cívicas”, que por ello forman parte de la educación básica desde los padres fundadores.
      La fuerza de los líderes autoritarios deriva de que prometen soluciones fáciles, y se muestran con una seguridad pasmosa. Los estudiosos del liderazgo, como Daniel Goleman en “El lider resonante” saben que en momentos de bonanza triunfan los líderes “democráticos”, negociadores, pero que en situaciones difíciles la gente prefiere los que dan seguridad. Por eso es tan frecuente que primero se fomente el miedo y después se ofrezca uno como solución.

  • Rodolfo Alcaraz dice:

    Jose Antonio,

    Como siempre, gracias!

    Para cuándo una “Universidad Cívica”? Me parece tanto o más necesaria que la UP

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